Para responder a esta pregunta hay que diferenciar dos posibles escenarios;

  1. Que ambos aparezcan como arrendatarios en el contrato.
  2. Que sólo tenga la condición de arrendatario uno de ellos.

Ambos miembros de la pareja son arrendatarios.

En el primero de los supuestos la cuestión es meridianamente clara en cuanto que todos los coarrendatarios están obligados al pago de la renta. La duda que surge en este caso es si la obligación del pago de la renta tiene carácter solidario o mancomunado, es decir si el arrendador puede exigir la renta a cualquiera de los miembro de la pareja, sin perjuicio de que luego el que atienda el pago puede reclamar el desembolso de la parte que le corresponde al otro, o si cada uno paga la parte proporcional de su cuota de titularidad.

Para resolver esta cuestión, en primer lugar habrá que estar a lo que diga el contrato de arrendamiento, y como viene siendo lo más normal en la práctica habitual, no se encuentra regulado este extremo, teniendo que aplicar la doctrina de la “solidaridad tácita” que establece el Tribunal Supremo para estos casos, entendiendo que la obligación de pago de la renta es una obligación indivisible, siendo esta solidaria y pudiendo el arrendador exigirlo indistintamente a cualquier miembro de la pareja.

No obstante, también hay otra corriente doctrinal que opina que dicha obligación tiene carácter mancomunada si el contrato no dice nada. Esta doctrina, emanada de la Audiencia Provincial de Madrid, se basa en lo establecido en el art. 1137 del código Civil que establece, como criterio general, la mancomunidad de las obligaciones.

Ante estos casos, nuestra recomendación es recogerlo de forma expresa en el contrato, ya que en caso de no ser regulado y el asunto llegue a instancias judiciales, lo normal, por así determinarlo el Tribunal Supremo, es que se declare la solidaridad de la obligación del pago de la renta.

Un sólo arrendatario.

En el segundo de los supuestos planteado, que sólo tenga la condición de arrendatario uno de ellos, parece haber menos duda en cuanto quién responde ante el arrendador de la obligación de pago de la renta, siendo evidente que responde el miembro de la pareja que parece como arrendatario en el contrato. Cuestión diferente es la rendición de cuenta que después se lleve a cabo entre la pareja, pero que para nada afecta a los derechos del arrendador.

Vía expansión.com