La justicia y el legislador cada vez son más proclives a que la persona trabajadora tenga facilidades para conciliar su vida laboral y familiar.

Actualmente nos encontramos con diferentes mecanismos legales que permiten a la persona trabajadora conciliar su vida laboral y familiar:

  1. Reducción de jornada por tener bajo su cuidado a menor de doce años. Se trata de un derecho personalísimo, es decir, solo hay que informar al empresario, tiene que conceder esta licencia por imperativo legal.
  2. La anterior reducción de jornada acompañada de la concreción horaria en la que la persona trabajadora le permita conciliar de la mejor forma su vida familiar y laboral. Para mayor detalles podéis consultar nuestra publicación al respecto (https://dosaguasabogados.com/%ef%bb%bfconciliacion-vida-familiar-y-laboral/ )
  3. La adaptación de la duración y distribución de la jornada de trabajo para hacer efectivo su derecho a la conciliación de la vida familiar y laboral.

Una reciente Sentencia de la Sala de lo Social del TSJ de Galicia eleva a derecho personalísimo (como la reducción de jornada que antes comentábamos) la concreción horaria cuando la persona trabajadora tenga a su cuidado un menor de 12 años y turnos fijos en el trabajo.

Os preguntaréis qué mecanismo es el más adecuado para conciliar la vida laboral y familiar. Depende de las necesidades que tenga la persona trabajadora para hacer efectiva la conciliación.

Antes, anterior a la reforma que introduce la adaptación de la jornada laboral, muchos trabajadores solicitaban la reducción de jornada solo y exclusivamente con la finalidad de poder llevar a cabo la concreción horaria, a la cual sólo se tiene acceso si se solicita la reducción de jornada, que como todos sabemos influye de manera negativa en el salario en las cotizaciones. En la actualidad con la nueva redacción del art.34.8 ET (adaptación de la jornada) ya no resulta necesario solicitar la reducción de jornada para ajustar la jornada laboral a las necesidades familiares que tenga que atender la persona trabajadora.

Lo que sí parece estar claro, y a la luz de citada sentencia es, que si la persona trabajadora tiene a su cuidado a un menor de 12 años, necesita la reducción de jornada y además tiene un turno fijo, solicitaría la reducción de jornada y la concreción horaria, que como apoya este pronunciamiento, es un derecho personalísimo. Es decir, la empresa no se puede oponer a la solicitud de la persona trabajadora.

En el supuesto que no se necesite la reducción de jornada para conciliar la vida laboral y familiar y tenga a cargo un menor de 12 años, acudiría a la adaptación de la jornada laboral, que parece por el tenor literal del precepto que la regula, que con sólo acreditar tener bajo el cuidado de la persona trabajadora un menor de 12 años, ya se entiende ésta como causa razonable y proporcional.

En resumen, como se ve, hay diferentes mecanismos legales para conciliar la vida laboral y familiar, y la corriente jurisprudencial cada vez interpreta estas situaciones de forma favorable a los intereses de la persona del trabajador y del menor, que es el verdadero beneficiario de estas medidas, ya que con ellas se está atendiendo a sus necesidades.