En ocasiones los propietarios de fincas, términos que utilizamos en sentido amplio, comprensivo de terrenos o viviendas, se encuentran ante la imposibilidad, originada por circunstancias diversas, de que  la  titularidad adquirida de un bien inmueble no tiene reflejo registral, es decir, no se puede inscribir en el Registro de la Propiedad. Y tal acceso al Registro de la Propiedad puede tener lugar a través de lo que jurídicamente se conoce como Expediente de Dominio, Abordaremos, con la brevedad que el caso requiere este supuesto. En publicaciones futuras abordaremos otras situaciones y sus soluciones.

En efecto, en este caso la preocupación del titular se cierne en lo que técnicamente se denomina reanudación del tracto sucesivo interrumpido, para lo que  es preciso tramitar lo conocido como expediente de dominio, ya mentado. Sin embargo, ello no procede, por entenderse que no se ha interrumpido el tracto, cuando la persona a cuyo favor hubiera de practicarse la inscripción haya adquirido su derecho directamente del titular registral o sus herederos, pues ello precisa tan solo de la presentación en el Registro de la Propiedad del documento en que se hubiera formalizado la adquisición, declaración o constitución del derecho objeto de la inscripción solicitada.

Para lograr la inscripción anhelada en el caso que analizamos ha de acudirse al Notario hábil del lugar donde radique la finca, a quien mediante escrito que contendrá la descripción de la finca, además de la última inscripción de dominio y todas las cargas vigentes, se le acompañará la documentación acreditativa de los extremos expuestos. Además, y esto es de vital importancia, ha de aportarse  los documentos que justifiquen la adquisición de los titulares intermedios de los que traiga causa la adquisición, más todos aquellos que se considere oportuno para justificar la petición.

En otro orden de cosas, también hay que citar a quien aparezca, según el Registro de la Propiedad, como titular del dominio o derecho real cuyo tracto interrumpido se pretende reanudar, o sus herederos de haber fallecido aquél. Dato éstos que han de ser justificados por quienes promuevan el expediente.

Si citados comparecen, se extenderá la inscripción del título del solicitante si lo convienen unánimemente en virtud de acta firmada por el Notario junto con aquéllos.

Si no comparecen todos, o de hacerlo alguno muestra oposición, el Notario dará por conclusas las actuaciones, con constancia de tal extremo en el acta que ponga fin al expediente expresando la causa. Ello permitirá al promotor del expediente formular demanda de juicio declarativo contra todos los que no hubieran comparecido o se hubieren opuesto. En este caso será la sentencia firme que ponga fin al procedimiento la que permitirá, en su caso, la reanudación del tracto sucesivo interrumpido.

Como se ve, el derecho patrio regula los mecanismos necesarios para que las titularidades sobre inmuebles puedan tener acceso al Registro de la Propiedad, de una forma u otra, por lo que no hay razón para que quien sea propietario de fincas no las tenga debidamente inscritas.